PROPÓSITO        UNETE        OBJETIVOS       PROGRAMA  

          Entendemos que la dignidad de las personas se sostiene en un trabajo y una vivienda digna. Por contra, nos encontramos que nuestros gobernantes, a día de hoy, no saben solucionar problemas tan sencillos básicos /esenciales como lo son el empleo y la vivienda.

1-A

          Queremos entender que como estos políticos de oficio no saben lo que es pagar el seguro autónomo, el alquiler de un local e incluso salarios a empleados, no tienen ni idea de cómo resolverlo.

          Por ello, creemos que, para poder tomar soluciones sobre el comercio de barrio, que es el que más empleo genera, somos los comerciantes los que tenemos que resolver esta situación desde dentro de las instituciones, ya que son las que marcan las normas del juego.

         Un ejemplo claro es cuando viene inmigrantes a nuestras poblaciones y por carecer de licencia de trabajo, tiene que buscarse la vida con el conocido TOP MANTA, al ejercer este trabajo ilegal hacen la competencia desleal a los comercios de barrio, eso por no decir otros oficios que se obtienen con los conocidos «AMIGOS DEL BIEN AJENO», con lo fácil que sería darles permiso de trabajo desde el primer día.

         De igual modo, aquellos que tenemos propiedades, sabemos muy bien el problema de inseguridad que se nos plantea al tener la intención de alquilar nuestros inmuebles por un posible impago que se pueden prolongar hasta más de un año. Por este motivo, dejamos de alquilar, hay menos oferta, y en consecuencia el precio del alquiler sube sustancialmente.

          Asimismo, el «Efecto ocupa» es un problema mucho más grave, el cual parece que a nuestros gobernantes no les afecta. Por ende, no les interesa y no hacen absolutamente nada. Una vivienda ocupada puede dar lugar a un desahucio de más de 2 años.

          Por otro lado, nuestros mayores ya se sacrificaron por nosotros durante muchos años, para que ahora les tomen el pelo con el juego de la zanahoria, ya es hora de poner en su sitio el sacrificio de nuestros mayores, sobre todo aquellos que en su momento fueron autónomos y después de muchas horas de duro trabajo diario, a día de hoy tienen una paga ridícula y sin perspectivas de crecimiento en el futuro.

          Tenemos que blindar la hucha de las pensiones para evitar que el político de turno meta la mano con la mayor impunidad.

          Entendemos que un político tiene que ser continuamente supervisado, como si de un empleado se tratase, para que así responda con su patrimonio o pena de prisión en la toma de decisiones que deriven en perjuicio de la población.